domingo, 30 de mayo de 2010

Un volcán que nos tiene atrapados.

Hace varias semanas atrás, como todos recordaremos, erupcionó en Islandia el volcán Eyjafjallajökull....
En ese momento todo lo que se daba por hecho se convirtió en azar, suerte, peripecias de escapes y ahogamiento en el cielo inmenso...
Las personas esperaban desesperadas por llegar a su destino.... por primera vez en mucho tiempo, no tenían nadie a quién quejarse, todo era natural... y con la madre naturaleza no hay quejas que valgan, no hay atención al cliente.
Todas las personas, se convirtieron en victimas del desarrollo.... fuimos muchos, contra uno solo que ganó: El volcán.
No recuerdo bien, si fue el domingo siguiente, pero en el Gran Premio de China, la única conversación previa, de los pilotos, a la competición era: ¿Y tú como vas a salir de aquí? Los 'grandes' la F1 eran víctimas de su poder, ni ellos podían coger sus aviones y volar libremente...
Porqué ir por tierra, si al final de cuentas el avión sigue siendo el transporte más seguro que se conoce y en primera clase se viaja de maravilla. Pero no contaban, no contábamos con el volcán cuyo nombre es impronunciables...
Cada uno de nosotros somos unos viajeros que intentamos coger diariamente ese avión el cual nos pueda llevar a un lugar. 
Unos saben a que lugar va ese avión, otros ignoran su destino.... Depende de nosotros saber elegir el vuelo, si vamos acompañados o solos, si hacemos escala o vamos directos... podemos planificar  muchos detalles del vuelo.... Pero qué pasa cuando quieres y no puedes volar, qué pasa cuando tus planes no dependen de ti, qué pasa cuando todo se vuelve una ruleta rusa y pasas a ser un mero espectador de tu propio viaje....
Qué pasa cuándo tienes un volcán en tu vida y dependes de si erupciona o no para saber si vuelas.... La vida es así, no deja paso para poder organizar, tienes que convivir con el factor sorpresa.

El tiempo dirá cuál es nuestro vuelo.... Nosotros, los pasajeros, debemos contar con que el volcán está ahí y que puede afectarnos, pero jamás de los jamases podrá quitarnos el deseo y maravilloso sueños de VOLAR...

¡¡Buen viaje!!

1 comentario:

Silvia Almanza "Vasconcelos" dijo...

Así es, lo importante es siempre querer volar, no perder las ganas